En el tatami de: Kenwa

Por Juan Antonio Quirós

En el tatami de: KENWA

Traemos hasta nuestra sección una entrevista realizada en el gimnasio Kenwa, de Fuenlabrada, Madrid, donde imparten sus clases los profesores y propietarios, Miguel Cutilla Delgado, 2º Dan de Karate y, Mariano Carrasco 3º Dan ambos de la escuela Shito Ryu.

Después de catorce años de práctica, han logrado alcanzar importancia en su localidad y en el aspecto deportivo madrileño. Si recibieran más apoyo del ayuntamiento podrían alcanzar cotas más altas, esperemos que los responsables colaboren para beneficio de todos. Desde aquí les animamos a continuar su labor.

 

Por qué os decidísteis pasar a la enseñanza del Karate

M.C.: empecé a entrenar y tras siete años me gustaba tantísimo que vi que podía hacer una buena labor dentro de la enseñanza, después me surgió la oportunidad y la aproveché.

M.H.: dentro de este Arte vi que existían muchas posibilidades incluso culturales donde los niños podrían formarse mejor, que no era un deporte violento y fomentaba más la convivencia y vimos una forma digna de salir adelante.

 

¿Que complicaciones habéis encontrado desde vuestro inicio?

M.C.: las complicaciones que tiene un deporte donde la opinión pública cree que somos minoritarios, cuando es uno de los que más practicantes tiene. Podría resumirlos que principalmente son de orden administrativo, que no ayudan lo suficiente y de información de lo que es el Kárate.

M.H.: además de lo que ha dicho Miguel, también que para mantener unas instalaciones de este tipo, se necesita mucho capital. Cuando te metes en esto no te das cuenta hasta que no estás de lleno. La gente piensa que el Kárate y el gimnasio son una especie de guardería barata, no piensan lo que haces, no reconocen la labor educativa y deportiva y la mayor dificultad es el poco apoyo que se recibe a veces de la gente, aunque los alumnos te correspondan, pero molesta que los de fuera te ignoren.

 

¿Sufrís de competencia desleal del profesorado sin titulaciones o sin preparación en Fuenlabrada?

M.C.: mucho, porque sacar la titulación y mantenerse en constante renovación lleva bastante trabajo. Después hay personas por ahí que se dedican a dar clases sin preparación. Los padres no se informan. La Federación y la administración deberían tomar cartas en el asunto y luchar más contra esto. Los padres deberían exigir, saber quién es el profesor que enseña a su hijo. Si tiene una buena preparación y conocimientos acreditados por titulaciones respaldadas por organismos competentes, para que los chicos al final no se les perjudique más que se les beneficie. Hay incluso cinturones azules que están dando clases.

M.H.: además de esto, es que la gente no se informa verdaderamente. Llevan al niño a un centro, ven que es barato y no se preocupan de nada. Se trabajan en algunos centros con un ánimo de lucro muy grande. Personas que tienen una ocupación distinta y el Kárate lo explotan como un extra de sus ingresos, y que en verdad le importa un pito la salud del niño. Hay colegios que funcionan bien, con profesores preparados, pero otros que dejan mucho que desear. El problema viene después, pues la gente generaliza y no todos los centros son iguales. Hay quienes viven de la picaresca y quienes se esfuerzan estudiando y preparándose en esta labor y nos cuesta tiempo esfuerzo y dinero.

 

¿Qué haría falta para mejorar el Kárate en Fuenlabrada?

M.C.: mayor apoyo del Ayuntamiento con sus instalaciones deportivas, que las tienen, y que parecen preferir alquilársela a grupos de rockeros que destrozan el pabellón antes que a nosotros que vamos a hacer uso deportivo de ellas que para eso están, y también de los responsables del deporte en general.

M.H.: actualmente hemos solicitado los pabellones de Fuenlabrada para realizar competiciones, pagando las instalaciones, y el Ayuntamiento responde diciendo que sólo se usa para eventos importantes o internacionales. Yo pienso que las utilizan para lo que realmente quieren. Somos un colectivo importante por número de practicantes, además, educados y cívicos. No causamos ningún desperfecto. En cambio lo han alquilado a un grupo rockero y han roto asientos, etc… cosa que con nosotros jamás ocurre esto. Con estas cosas te sientes un poquito como defraudado y desilusionado, porque después de cosechar unos triunfos importantes a nivel deportivo, que también lo son de la Villa de Fuenlabrada, no hay manera que el Ayuntamiento lo reconozca o quiera hacer notar. Es una lástima irnos hasta Aluche porque aquí no quieren alquilarnos el Pabellón, con el trastorno que eso supone a padres y competidores.

M.C.: en definitiva, nosotros hemos estado trabajando para subir el Kárate en Fuenlabrada y ya que el Ayuntamiento se da cuenta que es un colectivo importante debería apoyarnos a todos en la misma medida que lo hace su escuela de Kárate y no sólo a los que entrenan en el Patronato Municipal.

 

¿Cómo véis la labor de la Federación en cuanto al Kárate infantil?

M.H.: ahora estoy a favor de la Federación, porque veo una buena dirección, lleva una buena marcha y antes no fomentaban tanto las actividades infantiles como lo hacen ahora. Nunca una categoría infantil había hecho Kumite, por ejemplo. Pienso que la Federación debería seguir la línea que está llevando, que pienso que es la buena, aunque por supuesto siempre hay que mejorar las cosas. Fomentar el Kárate infantil que es el que más licencias tiene, lo encuentro positivo.

 

¿Qué es para vosotros el Kárate?

M.C.: nuestra vida, es una filosofía de vivir sana, buena y deportiva. Me lo ha dado todo.

 

¿Qué logros deportivos habéis ganado?

M.H.: bastantes alumnos nuestros han quedado clasificados en Trofeos Federativos de Promoción y actualmente tenemos a Ruben Hurtado, campeón de Madrid y 5º en el Campeonato de España, a Raquel Cutilla, 3ª en los Campeonatos de Madrid, al colegio Rosalía de Castro, campeón por equipos mixto el año pasado y Patricia Yepes que es campeona infantil de promoción, en definitiva, buenas cosechas.

 

¿Qué les dirías a los lectores de la Revista?

M.C.: que perseveren en el entrenamiento y no se desanimen. Es un deporte muy bonito y el que tiene más riqueza en movimientos. Que les ayudará en las dificultades y quehaceres de la vida.

M.H.: que hay que ser como el labrador que le destroza la cosecha la tormenta y sin embargo se levanta al día siguiente después de su esfuerzo todo perdido, insiste y vuelve a trabajar y al final tiene su recompensa. El labrador como el pescador, no a la primera nube que viene recoge sus velas y se marcha, insiste, trabaja y al final obtiene su recompensa.