La vitamina D

Por Emilio Denche

 

LA VITAMINA D

 

Denominación

Las principales formas de vitamina D son:

Vit. D2. Calciferol o ergocalciferol: producto comercial que se obtiene por irradiación de un compuesto cristalino llamado ergosterol de la levadura y de otros hongos.

Vit. D3. Colecalciferol: es un producto de irradiación de un componente (7 dehidrocolesterol) que es sintetizado en la piel y actúa bajo influencia fotoquímica de los rayos UVA o rayos de sol.

 

Función característica

– Vitamina antirraquítica que actúa sobre el metabolismo del calcio y del fósforo.

 

Modo de actuación

Su misión en el organismo es regular la absorción y la fijación de calcio y fósforo. De esta manera mejora esencialmente el metabolismo del calcio y, permite la formación del complejo calcio-fósforo, necesario para la formación y conservación de nuestro sistema óseo, por lo tanto regula el crecimiento y desarrollo del hueso al igual que el metabolismo del fósforo.

A la vit. D se la considera una hormona definida, como mensajero químico sintetizado por un órgano para la regulación de la actividad biológica de otro tejido.

 

Fuentes naturales

Podemos encontrar esta vitamina en los aceites de hígado de bacalao, atún, mero, halibut y en menor cantidad en la leche, mantequilla y otros derivados lácteos, yema de huevo, en el hígado de vaca y de cerdo, en las levaduras, setas, cereales así como en las bayas del sauco.

Pero el organismo también puede sintetizarla mediante el sol o rayos UVA, de aquí la importancia de tomar baños de sol para combatir el raquitismo.

También es importante, que los animales de los cuales obtengamos estos productos para nuestra alimentación estén al aire libre para así poder obtener una cantidad mayor de vitamina D; que los que estén encenrradas en granjas (como por ejemplo vacas y gallinas); debido a esto algunos alimentos como la leche y sus derivados son enriquecidos artificialmente con vitamina D.

Sin embargo los peces cuyo hígado es especialmente rico en vit. D ciertamente no reciben los suficientes rayos ultravioletas, pero pueden sustituir esta radiación luminosa por la energía o acción de su propio metabolismo.

 

Necesidades diarias

Las necesidades diarias como hemos observado anteriormente dependen de la exposición a los rayos del sol, cuanto más tomemos el sol menos necesitaremos en nuestra ingestión diaria de alimentos, pero ojo, el sol igual que todo hay que tomarlo con prudencia, no exponerse demasiado tiempo si no se está acostumbrado, porque en vez de un acto beneficioso, nos perjudicaría por las quemaduras que recibiríamos en nuestro cuerpo.

De tal manera que un individuo que se expone suficientemente al sol no necesitaría ingerir vitamina D.

Cuando ya no se expone la piel más o menos regularmente a la luz del sol, la vitamina D debe aportarse en la dieta.

Media hora sobre las mejillas de un niño diariamente aportan la suficiente cantidad mínima de vitamina D.

Un ejemplo claro de aportar vitamina D en la dieta es el caso de los esquimales, cuando están muy poco expuestos a la luz solar del invierno ártico, obtienen la suficiente vitamina D del pescado.

– Adultos ……………………… Aprox. hasta 500 Ul.

– Niños ………………………… 700 a 800 Ul debido al desarrollo.

– Embarazo y lactancia … + de 1000 Ul.

– Abortos …………………….. de 1000 a 1400 Ul.

 

Fenómenos o síntomas producidos por su deficiencia. Hipovitaminosis D

Produce la hipocalcemia (bajo contenido en calcio) e hipofosfatemia (bajo contenido en fósforo) por una mala absorción del calcio y el fosfato.

Esta deficiencia del calcio plasmático provoca un movimiento del calcio de los huesos para restablecer el nivel plasmático, debilitando los huesos.

En lactantes y niños, esto dificulta la mineralización del tejido óseo de nueva formación provocando defectos en el crecimiento del hueso en forma de raquitismo.

A consecuencia de la falta de calcificación, el hueso de los individuos raquíticos es extremadamente blando y las tensiones y esfuerzos que representa soportar solamente el peso del organismo originando las deformaciones características de la enfermedad, aunque en algunos casos parezcan bien alimentados y gruesos, carecen de tono muscular, y en niños más pequeños tardan más tiempo en andar.

Aparecen deformaciones de los huesos en el cerebro, pecho, columna vertebral y particularmente las características piernas arqueadas.

Algunos tipos de raquitismo son hereditarios debido a un defecto genético.

En los casos de fallo renal crónico se produce una incapacidad para regenerar la vitamina D, como consecuencia del calcio del hueso, se convierte en la única fuente de calcio sérico. Esta calcificación se complica por un incremento en la absorción renal del fosfato, por lo que se producen calcificaciones metastásicas (osteodistrofia: afección que transforma produndamente la estructura del hueso, con deformación del mismo).

La hipocalcemia estimula la producción de parathormona (hormona segregada por la glándula paratiroides), lo que acelera la velocidad de la pérdida del hueso.

El reajuste de calcio sérico mediante la adicción de altas dosis de vitamina D o de calcio ha de acompañarse de una terapia de reducción del fosfato mediante varios fijadores del mismo.

En los niños mayores y adultos se produce la denominada osteomalacia que es el reblandecimiento de los huesos.

Algunas mujeres gestantes que se alimentan con dietas insuficientes son particularmente susceptibles a la deficiencia en vitamina D, ya que el feto en desarrollo efectúa una demanda primordial de calcio derivado del esqueleto de la madre, al igual que en la lactancia las necesidades de calcio también aumentan.

La hipocalcemia conduce a una prematura caída de los dientes en los niños, éstos permanecen sin desarrollarse, están mál colocados o muestran defectos de estructura; otra causa es la administración de fármacos anticonvulsivos (fenobarbital) en el tratamiento de la epilepsia.

También debilita las defensas contra las enfermedades infecciosas y predispone el reumatismo articular.

 

Asimilación de la vitamina D

La vitamina D se sintetiza en la piel con ayuda de los rayos ultravioletas; pero la vitamina D en sí es inactiva, tiene que convertirse en un compuesto activo pasando primero por el hígado y después por el riñón. Una vez convertida en un compuesto activo se dirige al intestino y al hueso donde regulara el metabolismo del calcio y del fósforo.

Esta vitamina puede ingerirse en forma inactiva, por lo que también tendría que activarse de la misma manera que la sintetizada. Se almacena en el hígado, riñones, glándulas suprarrenales, bazo y pulmones.

Se puede administrar por vía intramuscular y subcutánea (administración parenteral).

 

Hipervitaminosis vitamina D

El exceso de vitamina D se mantiene en la sangre durante meses y origina transtornos como son el cansancio (tanto fatiga físca como psíquica), debilidad, somnolencia, náuseas, cefaleas, vómitos.

Debido a la hipercalcemia se dan precipitaciones de calcio en los tejidos y órganos presentándoles problemas por la formación de cálculos.

La excreción de esta hipercalcemia se produce fundamentalmente por al bilis, poliuria (emisión de grandes cantidades de orina) y por la leche materna.

 

Enfermedades que cura o mejora el empleo de vitamina D

– Profilaxis y curación del raquitismo nutritivo.

El raquitismo nutritivo depende de una exposición inadecuada a la luz solar o de una deficiencia de vitamina D en la dieta.

– Tratamiento de raquitismo y osteomalacia metabólica.

Estas enfermedades la primera en lactantes y niños y la segunda en adultos se caracterizan por la falta de respuesta a dosis terapéuticas de vitamina D.

– Estímulo del desarrollo dental.

– Descalcificación del sistema óseo.

– Reumatismo articular crónico.

– Tuberculosis ósea articular, cutánea y mucosa.

– Eczema crónico.

– Reducción de las tendencias epilépticas infantiles.