Las bolas chinas

Por Consuelo S. Naranjo

MEDICINA NATURAL

Remedios alternativos: las bolas chinas

 

La naturaleza, reducida a sus leyes más elementales, permite a los seres humanos, a través de un ejercicio sencillísimo de observación detallada, un mejor conocimiento de los recursos propios y, por consiguiente, una optimización de sus diferentes utilidades.

Los elementos que nos rodean poseen un microcosmos interno que se rige por fuerzas contrarias: de carga positiva y negativa, de principios femeninos y masculinos, de silencio y de ruido, de abstracción y de figuración. El equilibrio entre tantos conceptos opuestos es siempre precario, incluso milagroso y permite, en el contexto de un tiempo relativo, la estabilidad y la evolución del Universo.

En el cuerpo humano sucede, de algún modo, lo mismo. Las agresiones del medio y de la voluntad consciente o inconsciente pueden alterar la armonía que existe entre todas las partes del conjunto y, para restablecerla, la inteligencia necesita aliados eficaces.

Uno de éstos tiene su origen en el principio geométrico y filosófico de las esferas. Su gran perfección, matizada por superficies que se pulen hasta el extremo de lo posible y completada por la música, más o menos aguda y compuesta por sonidos homogéneos apenas indicados, ayuda a sentirse vinculado a las reglas -permanentes en nuestra dimensión- que impulsan la vida a los astros.

Las bolas chinas, también denominadas bolas de salud, comenzaron a difundirse como aparatos deportivos manejados por hábiles acróbatas en los límites del primer milenio, probablemente en los años de la Dinastía Song del Sur.

Poco a poco, estos instrumentos fueron considerándose terapéuticos, por los efectos positivos que sobre el riego sanguíneo, las articulaciones y la fuerza de las manos, iban demostrándose.

El juego de las bolas de salud puede mejorar la hipertensión, la velocidad de reacción del cerebro, la memoria y las deficiencias de las articulaciones. Según los folletos explicativos que generalmente incluyen en los estuches que contienen las bolas, estos resultados son consecuencia de la activación de importantes puntos de acupuntura que se encuentran en las manos y en los pies.

Se afirma, incluso, que las bolas de salud pueden ser beneficiosas para aumentar la longevidad, por lo que los estímulos del juego se han hecho muy populares entre los ancianos.

Existen en el mercado diversas modalidades, según el tamaño y el material de las esferas. Si bien las más extendidas son las niqueladas de diámetro mediano, se presentan en metal dorado, en piedra, en marfil, en mármol, etc. y hay, además, una especialidad de bolas magnéticas, en consonancia con la medicina china tradicional.

Pueden utilizarse, tanto con las manos como con los pies, siguiendo movimientos giratorios en el primer caso o deslizantes en el segundo, con propiedades específicas para cada forma de uso.

Las bolas chinas se venden en algunas farmacias y tiendas de regalos. Constituyen, tanto un objeto de interesante estética como un cuerpo misterioso de posibilidades a descubrir.

Dado que relajación y concentración son fundamentales para su correcto funcionamiento, podrían servir de ayuda puntual a los ejecutantes de las diversas artes marciales.