El Sumo II

Por Eric Gates – Centro Cultural Japonés Tora

EL SUMO II

En la primera parte de este artículo se examinó los orígenes y evolución del Sumo. En esta parte concluyente, veremos el Sumo como se practica hoy en día. Las personas afortunadas que llenaron el Palacio de los Deportes Madrileño, hace unos pocos meses para presenciar el Torneo de Madrid del Gran Sumo, reconocerán haber observado las etapas del Honbasho (Competición de Sumo) que describiré a continuación.

El Dohyo, o ring de lucha, es una zona elevada, aproximadamente unos 60 centímetros del suelo, formado antiguamente por 16 fardos de arroz que le proporcionaba un diámetro de 4,55 metros. Encima del Dohyo se suspende un techo cuadrado (Yakata) con cuerdas de colores cayendo de las cuatro esquinas en representación de las cuatro estaciones del año (azul – primavera; rojo – verano; blanco – otoño; negro – invierno).

Es al centro de esta estructura donde se dirige una figura vestida en ropa tradicional. Esta persona es un locutor profesional (yobidashi) que, usando una forma de hablar/cantar parecida a la empleada en el teatro Noh, anuncia el programa. Luego, si se trata del primer día de Honbasho, se procede a una ceremonia de bendición del Dohyo. A continuación los Sumotori desfilan, empezando por los rangos bajos, para ser presentados al público. Cada Sumotori lleva su cinturón de seda (Mawashi) y una especie de delantal altamente decorado y bordado, llamado Kesho-mawashi. La tradición del Sumo nos dice que la costumbre de llevar el Kesho-mawashi proviene del Sumotori Akashi, quien en 1600 avergonzado por su desnudez delante del Emperador, se arropó con un estandarte que encontró cerca. Los Grandes Campeones (Yokozuna) también tienen el privilegio de llevar su pelo arreglado en un estilo muy elaborado llamado Ichomage para diferenciarse del estilo Chonmage adoptado por los demás rangos desde el Período Edo. También llevan un ayudante (tsuyuharai) y portador de katana (tachimochi) cuando efectúan su entrada al Dohyo en último lugar. Luego los Yokozuna efectúan unos rituales antiguos (shikiri naoshi) con el objetivo de purificarse para el combate.

Finalmente los combates (Torikumi) siguen. Además de los dos luchadores o Rikishi, también se encuentra un árbitro (Gyoji) en el Dohyo durante el combate. Esta persona está vestida con ropa tradicional antigua cuyo estilo data del Período Ashikata (1336-1568). Cada Gyoji lleva un abanico o Gumbai cuyos colores reflejan su experiencia y categoría para juzgar los combates: azul y blanco para los combates juryo; rojo y blanco para los combates maegashira; blanco para los sanyaku y púrpura o púrpura y blanco para los Yokozuna (ver el cuadro para el sistema de rangos). Al Gyoji le ayudan cuatro jueces sentados en los cuatro costados del Dohyo, vestidos con Motsuki, o ropa tradicional formal, con Hakama. Su función es la de proporcionar una perspectiva distinta en caso de disputa o incertidumbre sobre el resultado del combate aunque el Gyoji tiene la última palabra en todo.

Antes de la lucha en sí, sigue la mizu-sakazuki o ceremonia del agua. Un luchador, tradicionalmente ya jubilado, ofrece una taza de madera de agua al Sumotori quien, una vez enjuagada la boca con ello, expulsa con fuerza al suelo fuera del Dohyo. Esta ceremonia data de la antigua costumbre de los luchadores intercambiando un mizusakazuki («copa de agua») en la víspera de embarcar en alguan misión peligrosa como señal de un adiós que pudiera ser para siempre. Luego el sumotori se agachará y tomará un puñado de sal gorda de otro recipiente de madera, y lo lanzará al Dohyo en señal de purificación. Se dice también que la presencia de la sal en el suelo del Dohyo ayuda a controlar las posibles infecciones en los pies de los Rikishi por sus propiedades astringentes. Esta ceremonia del lanzamiento de la sal nos empieza a dejar ver el carácter del luchador y su estado de ánimo ante la empresa que le espera. Hay luchadores que han hecho todo un espectáculo del lanzamiento de la sal, arrojando grandes cantidades en el aire hasta gran altura de una forma muy enérgica para intimidar al oponente y declarar su intención de vencer.

Los dos Sumotori ahora se sitúan detrás de las dos líneas paralelas marcadas en el suelo en el centro del Dohyo. Se agachan tocando a veces con los nudillos de una mano al suelo (Shikiri no Kamae). Es en este momento cuando la batalla entre los contrincantes ha empezado en serio. Cada uno mira fíjamente a su oponente, centrando su fuerza física y espiritual en el haragei (abdomen bajo), y desde allí proyectando su ki al oponente. Es una guerra oculta para muchos espectadores occidentales que a menudo decide el resultado del combate; un momento electrificante que suele producir gran emoción entre los entendidos. Los dos Sumotori se levantarán lentamente, sus ojos todavía fijos en su oponente. Unos segundos, y uno de ellos girará y ambos volverán a las esquinas asignadas. Este proceso se repite durante un máximo de cuatro minutos (tres para Rikishi de la categoría de Juryo). La última vez están más atentos. Los nudillos de la otra mano se acercan al suelo. El segundo en que hacen un contacto efímero con el Dohyo, los Sumotori se propulsan hacia su oponente intentando, en estos primeros momentos del combate, sacar ventaja del movimiento inicial del oponente.

 

(continuará)

 

Sistema de organización y rangos del Sumo moderno (Banzuke)

YOKOZUNA

(Grandes Campeones)

OZEKI

(Campeones)

SEKIWAKE

(Campeones Junior)

KOMUSUBI

(Pre-Campeones)

MAEGASHIRA

(Luchadores Senior)

JURYO

(Pretendientes para la 1ª División)

MAKU-SHITA

(2º Rango Senior)

SAN-DAN-ME

(3er Paso)

JO-NIDAN

(2º Paso)

JO-NO-KUCHI

(1er Paso)

HONCHU

(Principiantes)

MAEZUMO

(Reclutas)